Cancionero del Valle de Bedoya (Parte II)

Cancionero · 27 de octubre de 2026

Segunda parte, dedicada a los cantos religiosos, de lo recogido en Bedoya para «Canciones y romances de Liébana» (2000): el Responsorio de San Antonio, el Viacrucis de Bedoya y el Rosario de la Buena Muerte de Trillayo.

Índice
  1. Cantos religiosos
  2. El responsorio. San Pedro de Bedoya
  3. Viacrucis de Bedoya
  4. Rosario de la Buena Muerte. Trillayo
Silueta de una cruz de forja y una espadaña al atardecer
Fotografía: Felipe de las Cuevas Sánchez.

El libro Canciones y romances de Liébana, recopilación etnomusicológica, un texto del año 2000 de Antonio Gamaza Vázquez, editado por la Universidad de Cantabria, que por su valor documental queremos preservar.

Se recogen en él muchas canciones tradicionales de la comarca de Liébana, en un trabajo realizado en colaboración con la escuela taller de Potes que contó con las aportaciones de varios informantes lebaniegos, siendo los del valle de Bedoya Dª Marina y Dª Sabina Cuevas. Algunas de ellas ya han sido presentadas aquí; se recogen ahora otras piezas, estas últimas del ámbito religioso, recopiladas por su singularidad con el ánimo exclusivo de preservar en la medida de lo posible las tradiciones del Valle de Bedoya.

Cantos religiosos

Al igual que los romances, los cantos religiosos son los géneros más difundidos y conservados de la comarca, que por su singularidad topográfica supuso un espacio o reserva espiritual para la Iglesia, al quedar fuera del alcance de herejes e invasiones, siendo desde muy pronto uno de los centros monásticos más importantes y conocidos en Europa.

Apuntar que actualmente existen diferentes tradiciones relacionadas con acontecimientos religiosos, como son el Ramo, el Responsorio, el Viacrucis de Viernes Santo, los Mandamientos, el Rosario de la Buena Muerte, etc.

Procesión del Viacrucis por una calle del valle, en una fotografía antigua en blanco y negro
Celebración de un Viacrucis en Bedoya. Fuente: fotos antiguas de valledebedoya.com.

En Liébana, de los viacrucis del Viernes Santo actualmente solo se realiza el de Bedoya, que peregrina entre los pueblos de Esanos y San Pedro: sale la procesión de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles hasta concluir su caminar en la iglesia de San Pedro Apóstol del valle.

Los cantos religiosos recogidos denotan antigüedad. Las melodías siguen el estilo de los antiguos modos griegos, predominando en estos casos el modo frigio, que fue el más importante y característico entre los griegos. Las melodías son monótonas, a modo de mantra, para no distraer la atención de la oración. El viacrucis consta de catorce estaciones, en modo frigio. Por su parte, el Rosario de la Buena Muerte se canta el Viernes Santo al anochecer.

El responsorio. San Pedro de Bedoya

Antonio divino y santo,
rogaras al Dios inmenso
que por tu gracia divina
al hombre se le dio entendimiento,
para que mil leguas
refiera en milagro,
al cuerpo arrastra
la edad de ocho años.

Desde niño fui criado
como mucho temor de Dios,
de sus padres estimado
y el mundo admiración,
fue caritativo y perseguidor
de todo enemigo
con mucho rigor.

Su padre era caballero
virtuoso, sabio y prudente,
que mantenía su casa
con sudor de su frente,
él tenía un huerto
donde recogía
cosechas y frutas,
que el tiempo traía.

Se marchó su padre a misa
como siempre acostumbrado,
de verlo todos los días
cosa que nunca olvidaba.
Ven acá Antoñito
ven acá hijo amado,
escucha que tengo
que darte un recado.

Mientras estoy en la iglesia
gran cuidado has de tener,
mira que los pajaritos
todo lo echan a perder,
entran en el huerto
comen el sembrado,
por eso te encargo
que tengas cuidado.

De que se ausentó el padre
a la iglesia se marchó.
Antonio quedo cuidando
y a los pajaritos llamó.
Venid pajaritos,
no entréis en el sembrado,
que mi padre ha dicho
que tenga cuidado.

Para que yo mejor pueda
cumplir con mi obligación,
voy a encerraros a todos
dentro de una habitación.
Antonio contento en su cuarto estaba
y los pajaritos alegres cantaban,

vino su padre de misa
luego les mandó callar,
llega su padre a la puerta
y comienza a preguntar:
¿Qué tal Antoñito?,
¿Qué tal hijo amado?,
¿has cuidado bien de los pajaritos?

Antonio le contestó:
padre no tenga cuidado
que para que no hagan mal
los tengo a todos encerrados.
El padre que ve
milagro tan grande profecía
al señor Obispo
trato de avisarle.

Ya viene el señor Obispo
con mucho acompañamiento,
quedaron todos confusos
al ver tan grande.
Abrieron ventanas,
puertas a la par,
por ver si las aves
querían marchar.

Antonio les cantaba,
por eso nadie se agravie,
que los pájaros no salen
ante que yo les mande.
Se puso en la puerta
y les dijo así.
Vaya pajaritos
ya podéis salir,

salgan palomas con orden
águilas, gruyas y grajos,
gavilanes y mochuelos
gallos, buitres y abutargas,
salgan las urracas,
tórtolas, perdices,
con las abutargas
y las perdices.

Después que salieron fuera
todas juntas esperaron
a escuchar a San Antonio
para ver que les mandaba.
Antonio les dice:
no entréis en sembrado,
iros por los montes
riscos y collados,

al tiempo de levantar vuelo,
contar con alegría,
despídanse de Antonio y toda su compañía.

Melodía: Viacrucis de Bedoya

Partitura de la melodía del Viacrucis de Bedoya

Viacrucis de Bedoya

El-hi--jo-del--e-ter--no--
dees-pi--nas-co--ro-nado---
a-muer--te-co-on-de-na-do--
cual-pér--fi-do--trai-dor---
y-yo--con-nue-e-vas-cu-ul-pas--
con-ne--e-fas-tos-de li--i-tos
pe-di-la-muer-tea-gri-tos--
Dios--mi-sal--va-dor-----
pe-di-la-muer-tea-gri-tos--
Dios--mi-sal--va-dor-----

1. Perdona Jesús mío,
perdona mis pecados,
con el renovado
ingrato tu pasión,
con el renovado
ingrato tu pasión.

2. Por misa luce el cuello,
el santo leño inclina
de la muerte camina,
cual cordero de Dios,
no más ya caminemos
por el sendero del vicio,
Dios en el servicio
vamos Cristo en pos.

3. Bajo la cruz pesada
que el mundo sostiene,
rendido por tierra viene
por levantarme a mí,
y el vicio sumergido
no tenderé la mano,
a mi rey soberano
su amor pagaré así.

4. Con la cruz abrumado
entre canallas injurias,
encontrole María
y dobla su aflicción,
yo pensado le puse
en le mar de amarguras,
y un puñal Virgen pura
clave en su corazón.

5. Buscándole el cirineo
por verle sin aliento,
ansiando que en tormento
en la cruz muera por fin,
Jesús mío te pido
a la cruz amor fuerte,
y te siga la muerte
este pecador ruin.

6. Limpia de Cristo el rostro
la mujer compasiva,
y Dios su imagen viva
en el lienzo dejó,
imprímela en mi alma,
Jesús puesto retrato
en este pecho ingrato
mi culpa destruyó.

7. Hoy ¡oh Rey de los cielos!
Miro otra vez caído,
con el paso oprimido
de vivo loca maldad,
yo estimado alego
pecado y más pecado
pues seguiré ultrajando
su infinita verdad.

8. Dice Jesús mujeres no lloréis
mis pesares con lágrimas,
amores llorad al pecador
y rio de mis pecados,
busco otro camino
para el reino divino,
el llanto y el dolor.

9. Tercera vez al frente
la cruz derriba en tierra,
cuanta malicia encierra
mi negra ingratitud,
Jesús yo mis caídas
repito con las tuyas,
y malgasto los días
de perdón y de salud.

10. Alce la tierra
y el cielo se viste hermosura,
desnuda chusma impura
tan almarga hiel,
esa hiel es el fruto
de mis torpes maldades,
Jesús que en tus bondades
de hoy más no esa infiel.

11. Descoyuntado el cuerpo
ahí clavan los sayones,
en cruz y entre ladrones
a Cristo mi señor,
yo pecador me atrevo
ante esa cruz bien mío,
para mi pecho limpio
con clavos de dolor.

12. El sol su luz esconde
tiembla el orbe y suspira,
al ver que un Dios expira
clavado en la cruz,
y yo como no muero de pena
y de quebranto cuando comamos,
tanto muere por mi Jesús.

13. En brazos de María,
el cadáver sangriento,
pone para tormento
de un pecho maternal,
perdóname señora
que fui yo el asesino,
dame que de continuo
llore yo tanto mal.

14. Urgido con aromas
a mi Jesús sepultan,
y a María ahí ocultan
la prenda de su amor,
cuanto sufriste madre
por guardarnos el alma,
por ti la eterna alma
también nos de el señor.

Penitentes con capirote y una cruz a la sombra de un árbol, en una fotografía en blanco y negro

Rosario de la Buena Muerte. Trillayo

Fachada y espadaña de la iglesia de Trillayo
Fotografía: Felipe de las Cuevas Sánchez.

Melodía

Partitura de la melodía del Rosario de la Buena Muerte

El Rosario de la Buena Muerte forma parte de la tradición oral que se sigue cantando en Trillayo en la Semana Santa, a media tarde del viernes. Lo entona primero el coro de hombres con la primera parte de la estrofa, a la que sigue el coro de mujeres con la segunda parte, repitiendo un mismo estribillo durante los misterios, hasta dar paso a las letanías a la Virgen María.

Por-la -jor-na---da- quehi-cis-te---
Del -cie-óal-mun---doa-sal-var-nos---
Danos Señor buena muerte
Por tu santísima muerte.

1º misterio

Por la humildad y pobreza
con que naciste en Belén,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la sangre que vertiste
Cuando te circuncidaron,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el dulcísimo nombre,
de Jesús que te pusieron,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la humildad con que fuiste
En el templo presentado,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la abstinencia y ayuno
que en el destierro guardaste.
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el celo de las almas
con que andabas predicando.
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la muy solemne entrada
que hiciste en Jerusalén,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la cena del cordero
que en el jueves celebraste,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la libertad que fuiste,
en darnos tu cuerpo y sangre,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

María madre de gracia,
madre de misericordia,
Libranos del enemigo
hasta la última hora.

2º misterio

Por la oración que en el huerto
hiciste a tu eterno padre,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el gran sudor de sangre
que en el cuerpo padeciste,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la gran mansedumbre
que dejaste prenderte,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la crueldad con que fuiste
por los verdugos atado,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el tropel con el que fuiste
llevando ante Anás,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la burla y vilipendio
a Caifás te llevaron,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la cruel bofetada
que de un sayón recibiste,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por las injurias y ofrendas
que en tu presencia te hicieron,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la aflicción con que fuiste
presentado a Pilatos,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por los falsos testimonios
que contra ti levantaron.
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

María madre de gracia,
madre de misericordia,
Libranos del enemigo
hasta la última hora.

3º misterio

Por lo ultrajado que fuiste
en la presencia de Herodes,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por los desprecios que oíste
de este rey y sus privados,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la ignorancia y desprecios
con que volviste a Pilatos.
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por lo que en esta ida y vuelta
te ultrajaron los soldados.
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la burla y vendamiento
de tus ojos soberanos,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por los cinco mil azotes
que en la columna te dieron,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el dolor que sentiste
al coronarte de espinas,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por los desprecios que oíste
siendo sacado al balcón,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la sentencia de muerte
que dio contra ti Pilatos.
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la inferior alegría
con que la cruz recibiste,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

María madre de gracia,
madre de misericordia,
Libranos del enemigo
hasta la última hora.

4º misterio

Por la fatiga y congoja
que en la cruz padeciste,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por las caídas que distes
hasta llegar al calvario,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la venganza y el dolor
que sentiste al desnudarte,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el terrible tormento
que tuviste al enclavarte,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el dolor que sentiste
al poner la cruz en alto,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la sed que padeciste
en tu boca soberana,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la amargura que en ella
dejó la hiel y el vinagre,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el perdón que pediste
para todos tus contrarios,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la promesa que hiciste
del paraíso a la gloria
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la aflicción y congoja
que al respirar padeciste,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

María madre de gracia,
madre de misericordia,
Libranos del enemigo
hasta la última hora.

5º misterio

Por la llaga que te dieron
en tu pecho sacrosanto,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por aquella sangre y agua
que por ella derramaste,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por las penas y amarguras
de tu Santísima Madre,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por el dolor que sintió
al ver darle sepultura,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por tu muerte y sepultura
y tu Santa Resurrección,
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

Por la gloria que posees,
A la vista de tu madre
Danos Señor buena muerte
por tu santísima muerte.

María madre de gracia,
madre de misericordia,
Libranos del enemigo
hasta la última hora.

Publicado en octubre de 2026

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