Cuando
uno se adentra en el valle de Bedoya, el primer pueblo que se divisa
es Trillayo; también es el más bajo, (380 metros sobre
el nivel del mar). Cuenta con una población (al 31 de Diciembre
de 2.006) de 25 habitantes con un niño en edad escolar.
A simple vista no
lo parece, pero si nos adentramos en él, veremos que se trata
de un pueblo con muchos años de historia. Sus viejos ventanales
y sus diversos pórticos así nos lo demuestran. En
el año 1.461 ya se cita en el Cartulario de Santo Toribio.
Tiene
una iglesia donde se venera a la Virgen de la O, celebrándose
su fiesta el 18 de Diciembre. Es digno de mención el cementerio
que se encuentra apartado del pueblo junto a una antiquísima
capilla. En el arco principal lleva un escudo ya bastante deteriorado
y en el esquinal de la parte derecha tiene grabado la siguiente
inscripción: “Esta capilla fundó Fernando Gutiérrez
Carbón de Bedoya”.
En el catastro del
Marqués de la Ensenada dice que había tres molinos.
Como edificios más
singulares destacan, aparte de la citada capilla, la casa de “Monasterio”.

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